
Como siempre las instantáneas pasan fugazmente y has de estar preparados para su captura. En ocasiones no podemos llegar a tiempo o no estas en el momento adecuado. En este caso me refiero a las tormentas.
He aquí un ejemplo de lo que pasa cuando no llegas a tiempo.
Estas durante un rato, quizá más de media hora escuchando la tormenta, pero no pude llegar a tiempo para subir a la terraza. Luego has de coger todo los lementos que necesitas. La maleta con la cámara siempre ha de estar preparada. Lo que no suele estar listo es un paraguas adecuado que cubra al fotógrafo, el trípode y la cámara.
Cuando todos elementos están listos descubres que la tormenta ha pasado... pero no siempre se ha de dar todo por perdido.
Categories:
miscelania










Publicar un comentario en la entrada